No estamos solos. Participación ciudadana y convivencia intergeneracional. Impulso de nuevos modos de habitar en Gran Canaria

Las claves de este modelo tienen que ver con dos elementos esenciales: la convivencia y la universidad. La convivencia se presenta por un lado como un medio para combatir la soledad no deseada en el alumnado senior, por otro lado pretende reducir el coste del acceso a la vivienda en el alumnado junior y también se busca impulsar el contacto entre ambos mundos. La implicación de la universidad permite crear un entorno de confianza que propicie esa convivencia y un abordaje compartido del problema de la vivienda.  

Existen otros programas similares de convivencia intergeneracional como el programa CONVIVE que desarrolla en la Comunidad de Madrid por la ONG SOLIDARIOS para el desarrollo; el Programa de Acercamiento Intergeneracional de la Universidad de Salamanca o el Programa de convivencia de la Universidad de Málaga.

También podemos acercarnos al tema a través de algunas publicaciones como: “Rooming with Seniors: Investigating Demand for Intergenerational Home-Sharing Arrangements Amongst Students at a Canadian University” (2023), en la revista: Journal of Intergenerational Relationships; “Building Connections among University Students and Older Adults through Co-occupation in Intergenerational Living” (2024) en la revista: Canadian Journal on Aging o “Healthier Lives Across Generations: A Blueprint for Intergenerational Living” (2024) publicado por Generations United + Harvard Joint Center for Housing Studies