
Fue Diógenes Laertes, también llamado Diógenes de Sinope o Diógenes el Cínico, uno de los primeros en autoproclamarse cosmopolita, o sea, ciudadano del cosmos. Estaba en la filosofía cínica la idea de ser ciudadanos, pero no de la polis griega, sujeta a convenciones arbitrarias e injustas, sino del cosmos. Planteaban una vida en comunidad, en la ciudad, pero siguiendo otras reglas más simples que veían en la naturaleza. De hecho la imagen que acompaña a estos filósofos era la del perro callejero que no se somete al orden o la disciplina, como hacían otro tipo de perros. Así lo muestra este cuadro de Gerôme (1860) y lo explica la viñeta del blog Filosofía por un tubo (2019).