
El pasado viernes 19 de junio, la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria entregó los premios DOCENTIA-ULPGC a 36 docentes en reconocimiento a la excelencia de su labor en las aulas. Aunque no pude asistir al acto, tuve el honor de ser uno de ellos/as, por estar entre el 13% con mejor evaluación entre el tercio de la plantilla que es evaluada cada año.
Decía Borges en el libro de los seres imaginarios que «Hay en la tierra, y hubo siempre, treinta y seis hombres rectos cuya misión es justificar el mundo ante Dios. Son los Lamed Wufniks. No se conocen entre sí y son muy pobres. Si un hombre llega al conocimiento de que es un Lamed Wufnik muere inmediatamente y hay otro, acaso en otra región del planeta, que toma su lugar. Constituyen, sin sospecharlo, los secretos pilares del universo. Si no fuera por ellos, Dios aniquilaría al género humano. Son nuestros salvadores y no lo saben.»
Cuando leí que el premio se concedía a 36 docentes, pensé primero en el chileno Humberto Maturana, que hablaba de la deuda ética y social que tenemos con la sociedad que hizo posible dar clases o estar recibiendo ese premio, pero también me vino a la mente el argentino Borges y sus «36 hombres rectos». Sorteamos el maleficio porque muchos ya nos conocemos, jejeje.