¡Adiós tradujante!

Acaba de fallecer Miguel Gallardo, un dibujante que traducía “en imágenes lo que los demás piensan en palabras”, o como él mismo se definía, un tradujante. Somos muchos los que nos dedicamos en realidad a traducir o, si se quiere, a componer (poner junto) lo que los/as demás nos dicen o nos inspiran, tan alejados de la figura del artista creador. Lo mismo podemos decir de la arquitectura. Siguiendo a Gallardo, yo me considero un tradutecto, pues la mayor parte del tiempo me dedico a traducir lo que la arquitectura aporta al común y viceversa. Como docente, educando la mirada del alumno/a, para que vean algo más que edificios. Como investigador, fomentando una participación que aporte a la arquitectura otros puntos de vista también expertos.
Ser Capital Europea de la Cultura requiere del impulso de muchas personas, desde muchas perspectivas y disciplinas, pero también requiere traductores/as de todo tipo para que la red fluya y se expanda.
En 2007 Gallardo publicó “María y yo”, en la que relataba la historia de un viaje a Gran Canaria con su hija María. Sus dibujos, el autismo, el turismo o sus propias reflexiones fueron los ingredientes que Gallardo combinó en este libro ilustrado. ¿Qué combinaciones nos corresponde hacer a nosotros/as para que el relato de la Capitalidad Europea de la Cultura también cuaje en Las Palmas como ya sucedió en Matera en 2019?